El arte de jugar en el aula

No recuerdo cuando fue la última vez que jugué y lo pase tan bien- comenta un educador de básica que asistió a uno de los  seminarios que he dictado sobre estrategias lúdicas de fomento lector. Este trabajo entrega herramientas que permiten visualizar los contenidos del aula desde el plano corporal y sensorial, alejándose de lo cognitivo.-No recuerdo cuando fue la última vez que jugué- comentó. Y al preguntarle en que etapa de su vida fue eso, su rostro comenzó a cambiar lentamente. En primer lugar la mirada se congeló en un punto de la pared. Luego sus pupilas tendieron a dilatarse producto del estado de placer al recordar, cosa que a muchos nos pasa, su infancia. No se por qué ni cómo, pero lo vi buscando en su mente ese maravilloso instante olvidado. –Fue cuando era niño -dijo- Ahí fue la última vez que jugué.

En el transcurso del seminario fue quien más participó. A sus más de 50 años demostró que la edad no importa, esto le quedó claro al resto de los asistentes, quienes eran mucho más jóvenes que él. Recuperó, al parecer, todos sus recuerdos. Creo que llegó más allá del horizonte de su mente. Llegó a los límites y se introdujo en la memoria del alma y del cuerpo, recuperando por completo su niñez.

Pensaba, mientras iba camino a mi hogar, en las palabras de ese hombre y que estas representaban a la gran mayoría de los asistentes, casi todos profesores y bibliotecarios. Pensaba, que si el juego no está incorporado en los docentes, entonces su proceso de enseñanza será tan estático que tendremos niños intentando recordar el juego como algo lejano, ajeno.


Un Obsequio para que juegue con sus hijos y alumnos:

CORPORALIDAD DEL TEXTO.
¿Qué vocal ve en las figuras? ¡¡Los (as) invito a jugar!!

 

 

CATEGORÍAS: Obsequios.

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